24 de marzo de 2012

V SEMANA DE CUARESMA

DIÁLOGO SOBRE LA LECTIO DIVINA



RESUMEN DE ESTE TIEMPO

Sor Noelia.- He aprendido a saborear la Palabra de Dios y, sobre todo a aplicarla a mi vida diaria. El leer, meditar, orar y contemplar me ha llevado a practicar. ¡Qué sabiduría la de San Benito al enseñarnos esta forma de oración!. Al principio me parecía  muy aburrido leer siempre la Biblia, pero ahora tengo que dar las gracias porque en este libro una se siente siempre protagonista de algo. He llegado a experimentar que todo se había escrito para mi.

M. Abadesa.- ¡Qué alegría que hayas descubierto la riqueza insondable de Dios en su Palabra! Sigue profundizando cada día ya verás como valoras todas las cosas de otra manera. Encontrarás sentido a tu vida, verás con los “ojos” de Dios a las personas, el aburrimiento y la “acedía” no serán más tu patrimonio.
Vamos a vivir en el silencio profundo la Semana Santa y que todas las crucifixiones de nuestro mundo quepan en nuestro corazón como el rayo de luz de san Benito.
Que con nuestras celebraciones litúrgicas llevemos la paz y la alegría a todos los hombres y nos encontremos con el Cristo vivo de la Pascua haciendo posible el bien en todos los rincones del mundo. Sólo  somos auténticas “monjas” ( las que viven unificadas en Dios) si vivimos el amor crucificado fructificando en  la cruz de cada día y lo entregamos hecho alegría a nuestros hermanos.
¡Feliz semana santa!

V DOMINGO DE CUARESMA
Jr 31,31-34.- Meteré mi ley en su pecho, la escribiré en sus corazones.
Hb 5,7-9.- Él, a pesar de ser Hijo, aprendió, sufriendo, a obedecer.
Ev. Jn 12,20-33.- Si el grano de trigo cae en tierra y muere da mucho fruto.

Sor Noelia.-  Quiero seguir a Jesús ¡Cómo me gustaría que se acercaran a mi otras personas a preguntarme por él! Poder decirles que me siento en paz, que soy glorificada, que no me importa morir. Pero me cuesta todo. Quisiera sentir un deseo profundo de encontrarme con Él, de ser su testigo y más que nunca en el dolor.

M. Abadesa.- Aprende a sembrarte en el surco como el grano de trigo. Jesús para cumplir su misión debe pasar por la cruz. Pon en sus manos tus miedos. Según se acerca la Semana Santa, el cerco a Jesús es mayor, por eso ponte en su presencia y ora con esta oración: “ Que mi vida de fruto, Señor”.

M: María del Mar Martínez López